Hospicio de Santa Florentina

Esta institución, una de las "Pías Fundaciones" del cardenal Luis Belluga, se fundó en Murcia en 1715, justo tras la Guerra de Sucesión Española, con un objetivo claro: amparar a los más vulnerables. El Hospicio no era un edificio, sino un complejo multifuncional que albergaba a niñas y niños huérfanos y expósitos, dándoles no solo techo, sino también doctrina y formación en oficios para tratar de garantizar su futuro. El edificio actual, iniciado en 1741 con la aprobación del Papa Benedicto XIV, se levantó en el solar que ocupó la antigua muralla y la puerta de Santa Florentina. Desde 1872, las Hijas de la Caridad se dedican a su cuidado, y desde 1985 es un Hogar Auxiliar de Servicios Sociales para niños de 0 a 6 años, manteniendo su vocación original tras tres siglos.

La autoría del inmueble se atribuye al arquitecto Martín Solera, un nombre clave en el barroco murciano. La fachada de la calle Santa Teresa, de piedra y ladrillo, es su rasgo más distintivo. Tres portadas rompen la uniformidad del muro. Las de los extremos presentan una mayor complejidad y riqueza ornamental: sobre ellas, sendas hornacinas acogen las esculturas de Santa Florentina y San José, sus titulares protectores, acompañadas de blasones que recuerdan a sus fundadores. La central, más austera, sirve de acceso principal. Conjuntamente, este edificio es un emblema de la arquitectura civil del siglo XVIII en Murcia y en él encontramos la belleza del Barroco al servicio de la labor asistencial.

Fuentes - Más información:

Murcia Barroca. "Hospicio de Santa Florentina".

María José Vilar. "El Albergue y Hospicio de Pobres de Murcia, fundación del cardenal Belluga".