Tour "Lo Mejor de Murcia"

El tour con todo lo que no te puedes perder en Murcia. Un itinerario de dos horas ideal para grupos pequeños. Con guía oficial de turismo.

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Iglesia de la Merced (Murcia)

La iglesia de la Merced fue el templo del convento de la Orden Mercedaria, asentada en Murcia en el siglo XVI. Aunque la primera iglesia conventual se construyó hacia mediados del Quinientos, la mayor parte de los elementos conservados actualmente corresponden a las importantes reformas realizadas entre los siglos XVII y XVIII.

Uno de los espacios más valiosos del conjunto es el antiguo claustro, edificado entre 1604 y 1628 y conservado hoy como patio central de la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia. Se trata de una obra de gran sobriedad y equilibrio compositivo, organizada mediante galerías porticadas que articulaban la vida cotidiana de la comunidad mercedaria. Su integración en el edificio universitario ha permitido la conservación de uno de los principales testimonios de la arquitectura conventual histórica de la ciudad.

La iglesia actual comenzó a levantarse en 1705, debido al estado ruinoso del antiguo templo, mientras que su fachada barroca se inició en 1711. Desde el exterior destaca precisamente esta portada, considerada una de las realizaciones más singulares del primer barroco dieciochesco murciano. Está presidida en su hornacina principal por la Virgen de los Remedios. En el primer cuerpo, a ambos lados de la puerta, encontramos a san Pedro Nolasco y a san Ramón Nonato, mientras que en el cuerpo superior, a ambos lados de la Virgen, se sitúan santa María Cervelló y la beata María de Jesús. Aluden también a la orden mercedaria el escudo que se ubica sobre el arco de entrada y las cadenas que cruzan la fachada. Estas hacen referencia al rescate de cautivos cristianos en el norte de África, una labor piadosa de la que se encargaban principalmente los religiosos de esta orden. La portada llama la atención por su profusa decoración vegetal, entre la que se entrelazan numerosos angelitos.

En conjunto, la portada da la sensación de riqueza y exuberancia tan característica de la época. Algunos autores han señalado incluso una cierta similitud con obras del Barroco hispanoamericano. Sin embargo, también es cierto que el estilo y las proporciones de las figuras muestran un refinamiento menor que en otras obras del siglo XVIII en Murcia.

El interior responde al modelo característico de las grandes iglesias conventuales murcianas. Presenta planta de cruz latina, nave principal con capillas laterales, crucero cubierto por cúpula y coro alto a los pies. Las yeserías, los efectos cromáticos y la abundante decoración contribuyen a crear un espacio de fuerte carácter escenográfico, plenamente acorde con los ideales del Barroco.

El retablo mayor se estrena en 1760 y en él se entrevé claramente la influencia de las formas de la fachada principal de la catedral, tal y como ocurre en el de la iglesia de San Miguel. De esta iglesia procede otro hermoso retablo de 1725 con una profusa decoración vegetal. Acoge en su hornacina un grupo escultórico representando a san Francisco de Asís abrazando a Cristo, inspirado en el célebre cuadro de Murillo con este tema que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Entre las numerosas obras del patrimonio escultórico de la iglesia podemos destacar a un Jesús Nazareno, conocido como Nazareno de la Merced, obra de gran emotividad atribuida a Nicolás Salzillo. Muy interesante también es la talla gótica de la Virgen de los Remedios, realizada en piedra arenisca en el siglo XIV, una de las pocas imágenes de este estilo en Murcia. Es muy característica por su postura sinuosa y la inclinación de su cuello. Presenta algunas mutilaciones porque en el siglo XVII se la adaptó como imagen de vestir. En esa época era una de las devociones más populares entre los murcianos.

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Iglesia de la Merced (Murcia)

La iglesia de la Merced fue el templo del convento de la Orden Mercedaria, asentada en Murcia en el siglo XVI. Aunque la primera iglesia conventual se construyó hacia mediados del Quinientos, la mayor parte de los elementos conservados actualmente corresponden a las importantes reformas realizadas entre los siglos XVII y XVIII.

Uno de los espacios más valiosos del conjunto es el antiguo claustro, edificado entre 1604 y 1628 y conservado hoy como patio central de la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia. Se trata de una obra de gran sobriedad y equilibrio compositivo, organizada mediante galerías porticadas que articulaban la vida cotidiana de la comunidad mercedaria. Su integración en el edificio universitario ha permitido la conservación de uno de los principales testimonios de la arquitectura conventual histórica de la ciudad.

La iglesia actual comenzó a levantarse en 1705, debido al estado ruinoso del antiguo templo, mientras que su fachada barroca se inició en 1711. Desde el exterior destaca precisamente esta portada, considerada una de las realizaciones más singulares del primer barroco dieciochesco murciano. Está presidida en su hornacina principal por la Virgen de los Remedios. En el primer cuerpo, a ambos lados de la puerta, encontramos a san Pedro Nolasco y a san Ramón Nonato, mientras que en el cuerpo superior, a ambos lados de la Virgen, se sitúan santa María Cervelló y la beata María de Jesús. Aluden también a la orden mercedaria el escudo que se ubica sobre el arco de entrada y las cadenas que cruzan la fachada. Estas hacen referencia al rescate de cautivos cristianos en el norte de África, una labor piadosa de la que se encargaban principalmente los religiosos de esta orden. La portada llama la atención por su profusa decoración vegetal, entre la que se entrelazan numerosos angelitos.

En conjunto, la portada da la sensación de riqueza y exuberancia tan característica de la época. Algunos autores han señalado incluso una cierta similitud con obras del Barroco hispanoamericano. Sin embargo, también es cierto que el estilo y las proporciones de las figuras muestran un refinamiento menor que en otras obras del siglo XVIII en Murcia.

El interior responde al modelo característico de las grandes iglesias conventuales murcianas. Presenta planta de cruz latina, nave principal con capillas laterales, crucero cubierto por cúpula y coro alto a los pies. Las yeserías, los efectos cromáticos y la abundante decoración contribuyen a crear un espacio de fuerte carácter escenográfico, plenamente acorde con los ideales del Barroco.

El retablo mayor se estrena en 1760 y en él se entrevé claramente la influencia de las formas de la fachada principal de la catedral, tal y como ocurre en el de la iglesia de San Miguel. De esta iglesia procede otro hermoso retablo de 1725 con una profusa decoración vegetal. Acoge en su hornacina un grupo escultórico representando a san Francisco de Asís abrazando a Cristo, inspirado en el célebre cuadro de Murillo con este tema que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Entre las numerosas obras del patrimonio escultórico de la iglesia podemos destacar a un Jesús Nazareno, conocido como Nazareno de la Merced, obra de gran emotividad atribuida a Nicolás Salzillo. Muy interesante también es la talla gótica de la Virgen de los Remedios, realizada en piedra arenisca en el siglo XIV, una de las pocas imágenes de este estilo en Murcia. Es muy característica por su postura sinuosa y la inclinación de su cuello. Presenta algunas mutilaciones porque en el siglo XVII se la adaptó como imagen de vestir. En esa época era una de las devociones más populares entre los murcianos.