Yacimiento Paleontológico de Quibas
El yacimiento paleontológico de Quibas, situado en la Sierra de Quibas, en el término municipal de Abanilla (Región de Murcia) y muy próximo a la pedanía de Cañada de la Leña, constituye uno de los enclaves paleontológicos más importantes del sureste de la península ibérica. Se localiza en una antigua cantera abandonada donde quedó al descubierto un sistema de cavidades kársticas rellenas de sedimentos ricos en fósiles del Pleistoceno Inferior, con una antigüedad aproximada de entre 1,1 y 0,9 millones de años.
Este yacimiento ofrece una ventana excepcional para estudiar la fauna y el medio ambiente del inicio del Cuaternario en el sur de Europa. Su registro fósil permite reconstruir los ecosistemas existentes en la región en un periodo clave de la evolución climática y biológica del continente.


Quibas destaca por conservar una secuencia continua de vertebrados terrestres de entre 1,1 y 0,9 millones de años, algo extremadamente poco frecuente en Europa. Esta cronología lo sitúa en un momento intermedio entre algunos de los grandes yacimientos paleontológicos del continente, como los de Orce (Granada) o Atapuerca (Burgos), contribuyendo a completar el conocimiento de las faunas que habitaron Europa occidental durante el Pleistoceno Inferior.
La importancia científica del enclave se debe tanto a su antigüedad como a la diversidad y calidad de conservación de los fósiles. En el yacimiento se han identificado más de 80 especies de vertebrados e invertebrados, lo que permite reconstruir con gran detalle los ecosistemas del sureste peninsular en ese periodo.
Además, el estudio de sus niveles sedimentarios ha permitido identificar hasta siete fases climáticas diferentes, correspondientes a ciclos glaciares e interglaciares del Pleistoceno, lo que convierte a Quibas en una referencia para analizar cómo afectaron estos cambios ambientales a la fauna europea.
📷 Ppninero - Wikimedia


📖 "Claves de la evolución climática durante la transición pre-Jaramillo a Jaramillo en Europa a partir del análisis mineralógico del yacimiento paleontológico de Quibas"
Formación Geológica del Sitio
El sitio se formó en un complejo de cavidades kársticas desarrolladas en dolomitas jurásicas, más tarde rellenadas por sedimentos cuaternarios ricos en restos fósiles. Estas cavidades fueron expuestas cuando se explotó una cantera para la extracción de ónice falso, permitiendo la observación de la sección transversal de los depósitos.
El sistema está compuesto principalmente por dos estructuras conectadas:
Quibas-Sima, con siete niveles estratigráficos (QS-1 a QS-7)
Quibas-Cueva, con seis niveles (QC-1 a QC-6)
Los niveles más antiguos, datados en alrededor de 1.1 millones de años, han proporcionado la mayor parte de los restos de vertebrados.
La acumulación de sedimentos en estas cavidades ocurrió gradualmente a través de la deposición de materiales detríticos, bloques y arcillas que llenaron el interior de las galerías.


El macaco de Barbary es una de las especies animales más comunes en el sitio de Quibas. Actualmente, solo se encuentra en las montañas del Atlas y en el Peñón de Gibraltar. 📷 Wikimedia
Una fauna excepcionalmente diversa
La colección de fósiles recuperados en Quibas revela un ecosistema altamente diverso que incluía grandes mamíferos, pequeños vertebrados, aves, reptiles, anfibios e invertebrados.
Entre los grandes mamíferos herbívoros se encuentran especies como los caballos primitivos (Equus altidens), el rinoceronte etrusco (Stephanorhinus etruscus), bisontes, ciervos de cola caída y cabras salvajes. También es notable la presencia del ancestro del buey almizclero, del cual Quibas ha proporcionado una de las colecciones de fósiles más importantes conocidas para este período.
La fauna carnívora incluye especies emblemáticas del Pleistoceno como el tigre de dientes de sable (Megantereon), el lobo primitivo (Canis mosbachensis), el lince ibérico (Lynx pardinus) y el zorro rojo (Vulpes alopecoides).
Uno de los descubrimientos más sorprendentes es la abundancia de restos del macaco de Berbería (Macaca sylvanus), un primate ahora restringido a África del Norte y Gibraltar. Quibas es el sitio europeo que ha proporcionado el mayor número de fósiles de esta especie.
Además, el sitio ha permitido la descripción de especies nuevas para la ciencia, como el vole Manchenomys orcensis y la lagartija sin patas Ophisaurus manchenioi, esta última considerada evidencia de que el sureste de la Península Ibérica actuó como refugio para especies subtropicales europeas durante ciertos períodos climáticos.
Descubrimiento e Investigación Científica
El sitio fue descubierto por casualidad en 1994 cuando excursionistas encontraron restos fósiles en una cantera abandonada en las montañas. Los materiales fueron entregados al Grupo Cultural Paleontológico de Elche "Cidaris", que reportó el hallazgo a investigadores universitarios.
Tras las primeras encuestas y estudios preliminares realizados a finales de la década de 1990, la importancia científica del sitio llevó a su designación como un Sitio de Interés Cultural (BIC) en 2000.
Desde entonces, varias universidades y centros de investigación han participado en el estudio de Quibas. Después de un período de inactividad entre 2009 y 2014, la investigación se reanudó con nuevos proyectos científicos liderados por equipos especializados en paleoecología y evolución humana.


Imagen del yacimiento de la Sierra de Quibas durante la campaña de 2023. 📷 Wikimedia


Un Patrimonio Científico de Gran Valor
El yacimiento paleontológico de Quibas representa uno de los conjuntos de fósiles más importantes del Pleistoceno Inferior en Europa Occidental. Su secuencia estratigráfica, la diversidad de especies documentadas y la continuidad de su registro climático lo convierten en un punto de referencia clave para entender:
la evolución de los ecosistemas europeos hace un millón de años
las adaptaciones de la fauna a los cambios climáticos del Pleistoceno
el contexto medioambiental en el que los primeros humanos se expandieron por Europa
Gracias a estos factores, Quibas se ha convertido en un sitio fundamental para la investigación paleontológica en el sur de Europa y uno de los elementos más únicos del patrimonio científico de la Región de Murcia.
El sitio no está abierto al público, pero el Ayuntamiento de Abanilla ha creado un centro de interpretación, donde se explora su historia e importancia de manera educativa. Se encuentra ubicado en el vestíbulo del Auditorio de Abanilla -ver la ubicación en Google Maps.-
